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Aprender y ganarse la vida en la Ciudad de la Basura de El Cairo, Egipto

  • Date published:
    20 Noviembre 2015

Descripción del Programa

Nombre del programa Aprender y ganarse la vida en la Ciudad de la Basura de El Cairo
Organización que ejecuta el programa: Spirit of Youth, (SOY en su sigla en inglés, Asociación Espíritu de la Juventud)
Asociados en la ejecución del programa: Community and Institutional Development (CID por su sigla en inglés, Desarrollo Comunitario e Institucional), Procter & Gamble, Fundación Bill y Melinda Gates, Hands Along the Nile Development Services (Manos en el Nilo) y African Star Education Foundation (Fundación Educativa Estrella Africana)
Financiación Procter & Gamble y Fundación Bill y Melinda Gates (desde 2010). Se generan fondos adicionales mediante la venta del granulado de plástico obtenido con el programa de reciclaje.
Idioma de impartición: Arabe
Costo anual del programa: 220.000 libras egipcias, EGP (equivalente a 28.824 USD)
Fecha de inicio: Diciembre de 2001

Contexto

Egipto ha logrado desde 2012 grandes avances hacia la construcción de un sistema educativo para todos, como parte de la implementación de los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. El 93,3% de los niños y niñas están actualmente escolarizados, y se ha reducido la brecha de matriculación que existe entre niñas y varones. Si bien aumenta el número de egipcios que reciben educación formal, el problema central continúa siendo la mala calidad del sistema educativo. La mayoría de los alumnos concluye la educación primaria sin tener un buen nivel de lectura, y la falta de aptitudes en lectoescritura deriva en que la tasa de desempleo entre los jóvenes sea del 30%. Entre las causas de que haya menores que nunca son matriculados están los problemas socioeconómicos como la pobreza y los factores geográficos, como por ejemplo el hecho de que vivan en áreas tan remotas que no pueden recibir cobertura del sistema educativo.

Entre los mayores grupos ausentes en la educación formal están las comunidades que se dedican a la recolección de basura y que residen en las afueras de El Cairo. Estas seis comunidades zabalín (“gente de la basura” en árabe) sobreviven recolectando residuos y reciclándolos. Los zabalín son marginados, viven en la pobreza y tienen malas condiciones de salud, pero de todas maneras su trabajo es valorado por la sociedad, ya que reciclan entre el 80 y el 85% de la basura de esta megalópolis. El sistema de recolección de desechos de los zabalín ha sido reconocido a nivel internacional, ha recibido el apoyo del Banco Mundial, y es considerado como altamente eficiente. No obstante, en 2000 la Municipalidad de El Cairo comenzó a implementar un sistema centralizado de reciclaje, y dejó la recolección de los residuos domésticos en manos de empresas multinacionales, una medida que amenazaba el sustento y la sostenibilidad socioeconómica de los zabalín. La comunidad zabalín no ha recibido ningún tipo de compensación por parte de la municipalidad, a pesar de que depende del reciclaje, especialmente porque casi no está incorporada al sistema escolar público.

Reseña del programa

Spirit of Youth Association (SOY por sus sigla en inglés, La Asociación Espíritu de la Juventud), una organización no gubernamental egipcia fundada en 2004, está ubicada en Manshiyet Nasser, uno de los principales distritos zabalín en El Cairo. La ONG fue establecida por integrantes de la comunidad con el propósito de empoderar a los jóvenes mediante proyectos educativos. El principal de esos proyectos es la Escuela de Reciclaje para Niños, que se enfoca en mejorar la difusión de conocimientos prácticos, tanto para elevar los niveles de calificación laboral como para ayudar a posicionar a la comunidad en el sector económico dedicado al reciclaje. La escuela está ubicada en Mokkatam, el principal barrio dentro de la Ciudad de la Basura en El Cairo, y promueve la cooperación en lugar de la competencia entre el sistema zabalín de reciclaje y las empresas multinacionales.

La escuela fue fundada por la firma consultora Community and Institutional Development (CID por su sigla en inglés, Desarrollo Comunitario e Institucional) y la Oficina de la UNESCO en El Cairo, como respuesta al cambio socioeconómico que sufrió la comunidad cuando ingresaron las empresas multinacionales de reciclaje, y ahora forma parte de la Spirit of Youth Association. El objetivo general de la escuela es reducir la pobreza y la marginación y mejorar los parámetros de salud de la comunidad zabalín. Estos objetivos se logran por medio de programas de alfabetización, que se implementan principalmente en el contexto laboral práctico con el que los alumnos están familiarizados. Los niños aprenden sobre sus derechos y sus deberes con respecto a otras personas y al medio ambiente. El propósito a largo plazo es desarrollar una nueva generación que sea capaz de empoderarse por sí misma. En 2015 ya han egresado de la escuela 130 niños de entre 9 y 17 años de edad, de los cuales 50 se han matriculado en educación posprimaria y 20 en la escuela secundaria; cuatro de ellos han recibido sus diplomas de secundaria. Entre los padres, 129 han recibido el certificado de alfabetización. Además de estos casos exitosos, la escuela también ha servido de modelo para otro proyecto, en la región de Helwan, que ha recibido cobertura nacional en los medios de comunicación.

Metas y objetivos

El programa apunta a:

  • Ofrecer proyectos y actividades centrados en los aspectos ambientales y educativos de mantener una empresa y aumentar el nivel de ingresos.
  • Mejorar el entorno de comunidades empobrecidas, al fomentar el concepto y la práctica de separación de residuos en el lugar de origen en los barrios de El Cairo y alrededores.
  • Perfeccionar los proyectos y la experiencia de la asociación SOY más allá de la comunidad de recolectores de basura de Manshiyet Nasser.
  • Continuar desarrollando la asociación como una organización de aprendizaje que de manera continua mejore y construya sus capacidades institucionales y sus recursos humanos.
  • Crear capacidad entre los zabalín, apoyando su incorporación al sistema formal de gestión de residuos de Egipto.
  • Conscientizar y proporcionar atención médica a los niños, jóvenes y mujeres de comunidades marginadas, asistiéndolos para que obtengan acceso gratuito a los servicios de salud pública.
  • Ofrecer, a los niños y jóvenes que trabajan en condiciones especialmente peligrosas, ambientes laborales alternativos y seguros, acordes a sus aptitudes y experiencia.

Implementación del programa

El programa ha sido diseñado con una estructura flexible, para que pueda ser adaptado a las circunstancias especiales en las que se encuentran los jóvenes de las comunidades zabalín. Los cursos se ofrecen en horarios variables; cada estudiante debe estar presente un mínimo de horas para completar cada programa, y asiste cuando el tiempo se lo permite. Los alumnos son clasificados en tres grupos de acuerdo a su capacidad de leer y escribir, desde quienes no pueden reconocer letras hasta quienes leen, pero con dificultad. Las clases no tienen una duración determinada, sino que son adaptadas al progreso del educando y a su capacidad para asistir. Los programas se implementan en la escuela, y los estudiantes tienen acceso a un laboratorio computacional y a una máquina cortadora de plástico. El currículo se elabora tomando como base el reciclaje de botellas plásticas de champú que fabrican Procter & Gamble y otras multinacionales. Los alumnos recolectan las botellas vacías, las cuentan, y llenan formularios para indicar cuántas han recogido. Las empresas multinacionales, que quieren poner fin a la práctica fraudulenta de reventa de sus botellas desechadas, después que éstas son rellenadas con agua y jabón, les pagan a los alumnos por cada envase que queda registrado. Los estudiantes convierten las botellas en polvo de plástico, que luego revenden a empresas locales de reciclaje. En el currículo se combina esta actividad con la educación básica, computación, experiencia laboral práctica, y el estudio de la protección ambiental y la seguridad en el lugar de trabajo. Las clases de alfabetización se imparten en la sala principal con pequeños grupos de dos o tres alumnos.

Los asistentes se matriculan por un período de entre dos a cinco años y egresan con un certificado nacional de alfabetización, lo que les permite continuar con la educación posprimaria.

Contenido y material didáctico del programa

El proceso de aprendizaje es diseñado de acuerdo a situaciones reales de la vida cotidiana de los niños. Mediante este enfoque se entiende que la alfabetización llevada a cabo en un proceso vivo de iniciación y sostenibilidad crea autoempoderamiento, en una experiencia de toma libre de decisiones y libertad de acción. Al impartir alfabetización básica en un contexto que se adapta al entorno de los niños, el programa combina matemáticas, ciencias, música, pintura, higiene personal y ambiental, reciclaje, el uso de software de oficina y mapas de Google. También se ofrecen computación, los principios de administración de proyectos, contabilidad, arte y teatro. En las clases de alfabetización se utiliza un vocabulario que los educandos conocen debido a su trabajo como recicladores. Una clase típica se centra en el reciclaje de envases de champú. En una clase de matemáticas se pueden incluir medidas de seguridad y cálculos sobre cuánto se puede ganar considerando el número, tamaño y precio de las botellas. Después que los alumnos recolectan las botellas de champú, aprenden a contarlas y a identificar la marca; aplican sus aptitudes en matemáticas y alfabetización para completar formularios donde indican cuántos envases han recogido. Luego, los formularios se entregan a las empresas multinacionales, que a su vez pagan a los estudiantes por las botellas recolectadas. En este sentido, en los cursos se hace hincapié en aprender por medio de la experiencia laboral. También existe un aspecto artístico; el currículo de teatro incluye una obra sobre la vida y la historia de los recolectores de basura de El Cairo, una realización cuyo propósito es crear conciencia sobre los desafíos que afrontan los trabajadores de este sector en Egipto.

La metodología que se aplica es única: se trabaja con el sonido de cada letra, en lugar de su nombre. Después de completar un nivel básico de lectura y escritura, los alumnos trabajan con tecnologías de la información y las comunicaciones, para incorporar Google en su trabajo cotidiano y planificación. Por ejemplo, la mayoría de nuestros estudiantes trabajan con sus padres recolectando residuos en los barrios y calles de El Cairo. De manera de prestar apoyo a ese trabajo, se les enseña a usar el programa de mapas de Google, lo que les permite identificar el área en la que deben trabajar, los nombres de las calles, y la mejor ruta que pueden tomar.

Expertos en educación elaboran un currículo acorde a la vida de la comunidad y siempre van agregando nuevos elementos. El material fue creado por la Dra. Laila Iskandar con el apoyo de docentes, y está basado en el enfoque Montessori para las ciencias y las matemáticas. Otros recursos que se usan en el programa son libros y cuadernos, computadoras, instrumentos de música y útiles de arte, la máquina de cortar plástico y accesorios de seguridad.

Reclutamiento y capacitación de facilitadores

Los facilitadores, que reciben un modesto salario, tienen horarios flexibles y provienen de la comunidad. Es poco probable que sean de otra área, si se considera la baja remuneración y la ubicación de la escuela en medio del barrio de recolectores de basura.

Los maestros son reclutados mediante avisos públicos que se dirigen a las ONG y a la iglesia principal, y por medio de los esfuerzos del personal de la escuela.

Los docentes deben haber completado como mínimo la educación secundaria, pero la voluntad de aprender y la pasión por enseñar son mucho más importantes. En este entorno, también necesitan ser muy flexibles en el trabajo. Reciben capacitación in situ al comienzo del programa, y siguen adelante con su desarrollo en sesiones de apoyo semanales y mensuales, además de cursos especializados, cuando estos están disponibles.

En la actualidad el programa cuenta con ocho maestros contratados, y el número de miembros del personal depende de la cantidad de horas que trabajan. Se necesita un mínimo de dos instructores por turno, lo que significa que cuatro maestros deben tener disponibilidad para trabajar cada día. Como la escuela está abierta todos los días, se precisa un mínimo de seis tutores.

Supervisión y evaluación

Los exámenes de alfabetización ofrecen una forma de evaluación, y el/la director/a de la escuela también da sus observaciones a los docentes. Un consultor externo ha evaluado el proyecto, y los alumnos mismos siempre proporcionan de manera informal sus comentarios a los maestros.

Incidencia y desafíos

La mejor prueba del éxito de la escuela son los testimonios de los egresados. Moussa Nazmy, de 26 años, es el primer integrante de su familia en aprender a leer y escribir: Después de graduarme en la escuela de reciclaje decidí continuar con una educación formal. Ahora voy a tomar mis exámenes finales de la secundaria, porque quiero asistir a la universidad.

Adham Al Sharkawy comenzó a asistir a la escuela cuando tenía 12 años de edad y era analfabeto. Después de obtener su certificado de alfabetización, recibió educación posprimaria en su hogar. En la actualidad, está a punto de egresar de la secundaria. Ha recibido buenas notas en computación y ha trabajado como capacitador en los programas de salud y reciclaje de la escuela. Fue uno de los principales personajes de la película documental “Garbage Dreams” (Sueños en el basurero), que luego lo llevó a vivir dos años en Estados Unidos, donde asistió a cursos intensivos de inglés. Después de regresar a Egipto, viajó a Inglaterra para asistir a un foro sobre reciclaje. Ahora se ha unido a un grupo de amigos, y administra una empresa emergente de recolección y reciclaje de residuos.

Nabil William asistió por primera vez cuando tenía 11 años y también era analfabeto. Obtuvo su certificado de alfabetización y luego recibió enseñanza en el hogar, que le permitió continuar en educación posprimaria y secundaria técnica. Después de asistir a un foro sobre reciclaje en Inglaterra, ahora enseña teatro y arte en la escuela y es voluntario en el equipo de animación durante los campamentos de verano del programa. Junto a un grupo de amigos ha establecido una empresa emergente de recolección y reciclaje de desechos.

Roumani Magdi era analfabeto cuando llegó a la escuela a la edad de diez años. Después de obtener su certificado de alfabetización, recibió enseñanza posprimaria y secundaria técnica en el hogar, un período en el cual consiguió también varios certificados en computación. Trabajó durante dos años en la escuela como capacitador en computación, y luego estableció su propia empresa en el sector del papel. Ha logrado comprar una camioneta y hacer crecer su compañía.

Desafíos

Como consecuencia del entorno en el que fue creada la escuela, se afrontan diversos desafíos. Las numerosas tareas y la gran carga laboral que deben asumir los jóvenes de la comunidad significan que los horarios y los métodos deben ser flexibles, y por eso estos se adaptan a las necesidades y al nivel de cada alumno. También siempre se trata de incorporar las tareas cotidianas y el vocabulario de los alumnos al programa y a los horarios. Al mismo tiempo, se intenta lograr que los alumnos mayores pasen a desempeñarse como instructores adjuntos. Otro reto es ofrecer apoyo después de la graduación, para asegurarse de que apliquen las aptitudes que han adquirido en la escuela y se sigan empoderando.

Entre otros desafíos están la financiación, especialmente cómo asegurarla a largo plazo, y la necesidad de ofrecer respaldo continuo a los alumnos para que desarrollen sus propios proyectos. Una forma de apoyarlos sería incorporar temáticas de emprendimiento al currículo.

Parte de los fondos del programa podrían utilizarse para crear un proyecto de la ONG que genere ingresos, que a su vez podría aportar a la sostenibilidad.

Sostenibilidad

El programa ha estado en marcha desde 2001, cuando tuvo una cofinanciación inicial de la UNESCO. Sin embargo, en la actualidad el único ingreso que genera el proyecto es el de la venta de granulado de plástico. La ONG, por tanto, depende del apoyo de Procter & Gamble y de la Fundación Estrella Africana para asegurar la continuidad.

Fuentes

Contacto

Dalia Wahba
Managing Partner
17 El Maraashly Street, 7th Floor, Suite 16, Zamalek
Cairo, Egipto
Teléfono: +20 27364479
dalia@cid.com.eg

For citation please use

U. Hanemann (Ed.).. Last update: 15 Enero 2018. Aprender y ganarse la vida en la Ciudad de la Basura de El Cairo, Egipto. UNESCO Institute for Lifelong Learning. (Accessed on: 25 June 2021, 05:56 CEST)

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