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Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres, Niger

  • Date published:
    23 Junio 2015

Sinopsis del programa

Nombre del programa Women’s Functional Literacy Programme (Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres)
Organización que ejecuta el programa La Direction des Programmes d’Alphabétisation et de la Formation des Adultes (DPAFA) (Dirección de Programas de Alfabetización y de Capacitación de Adultos)
Idioma de impartición Francés, hausa, zarma-songhai, fulfuldé, kanuri y tuareg
Financiación Una combinación de financiación pública y autofinanciación, como apoyo del UNICEF, la UNESCO y el Proyecto Educativo del Fondo Africano de Desarrollo
Asociados del programa La UNESCO, el UNICEF, el Proyecto Educativo del Fondo Africano de Desarrollo, CARE International y el Programa Mundial de Alimentos
Costo anual del programa 107 238 000 francos CFA (216 000 dólares de los Estados Unidos) (presupuesto para 2012)
Costo anual del programa por educando: 30 000 francos CFA (60 dólares de los Estados Unidos)
Fecha de inicio 1987

Contexto nacional

El Níger ha experimentado un crecimiento acelerado de la población en los últimos 20 años, pasando de 7,7 millones de habitantes en 1990 a 16,6 millones de 2012 (Instituto de Estadística de la Unesco, IEU). Menos de una tercera parte de los adultos (el 29 %) saben leer y escribir, un porcentaje tras el que subyace una marcada variación de género. Aproximadamente el 43 % de los hombres nigerianos saben leer y escribir, frente al 15 % de las mujeres. Habida cuenta de que solo la mitad de la población tiene 15 años o más, estos porcentajes representan aproximadamente 2,4 millones de hombres y 3,5 millones de mujeres sin las habilidades básicas de alfabetización.

La alfabetización comenzó en el Níger en la década de 1960 con la creación de la Unidad de Organización y Planificación de la Campaña de Alfabetización (posteriormente conocida como Servicio de Alfabetización y Educación de Adultos) con el fin de reducir las tasas de analfabetismo en las comunidades rurales. Tras varios años y varios programas y proyectos, la tasa general de alfabetización, y, más concretamente, la tasa de alfabetización de las mujeres, sigue siendo más baja de lo esperado. Las mujeres, que constituían el segmento más nutrido de la población no alfabetizada, quedaron relegadas a un segundo plano en todas las iniciativas de desarrollo. En 1985, una evaluación de los programas de alfabetización dirigidos a mujeres desveló:

  • Una identificación errónea de las necesidades de capacitación de las mujeres;
  • La ejecución de programas de capacitación que tenían poca utilidad práctica;
  • Sensibilización insuficiente dentro de las comunidades;
  • La utilización de metodologías deficientes; y
  • Una atención inadecuada a los grupos objetivo durante el desarrollo del plan de estudios.

Esta situación llevó a las autoridades encargadas de la alfabetización a crear una Oficina de Alfabetización de Mujeres perteneciente a La Direction De l´Alphabétisation et de la Formation des Adultes (posteriormente La Direction des Programmes d’Alphabétisation et de la Formation des Adultes – DPAFA – o Dirección de Programas de Alfabetización y Educación de Adultos), con el fin de abordar las necesidades educativas y de alfabetización de las mujeres de un modo más eficaz. Para cumplir los objetivos asignados a la oficina, en 1987 se creó un programa de alfabetización funcional madre-hijo que hacía hincapié en la calidad de vida tanto para la madre como para el hijo.

Educandas en el centro de educación permanente de Hamdallaye

Sinopsis del programa

El Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres es un programa nacional que se ejecuta a nivel de comunidades. La organización que supervisa el programa es La Direction des Programmes d’Alphabétisation et de la Formation des Adultes (DPAFA o Dirección de Programas de Alfabetización y Educación de Adultos), una de las cuatro direcciones nacionales de la Direction Générale del’Alphabétisation et de l’Education Non Formelle (DGAENF o Dirección General de Alfabetización y Educación no Formal). La DPAFA ha diseñado un programa cuyo objetivo consiste en enseñar a las mujeres no solo a leer y a escribir sino también a realizar actividades generadoras de ingresos mediante la promoción de la capacitación relacionada con las artesanías tradicionales, la producción local y la gestión.

Reunión del grupo de mujeres de Gawna

La función principal de la DPAFA consiste en colaborar en el desarrollo del plan de estudios, las iniciativas de alfabetización y la legislación que mejore los niveles de alfabetización entre los jóvenes y los adultos. También supervisa la ejecución de programas de educación de adultos, organiza campañas de sensibilización con respecto a la alfabetización y respalda la promoción de las lenguas nacionales. El desarrollo y la ejecución del Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres se inscriben en esta dirección.

El programa se lanzó en 1987. Sus buenos resultados en la captación de mujeres durante sus primeros cinco años llevaron a la traducción del mismo a dos lenguas nacionales (hausa y zarma-songhai) en 1993 con el fin de llegar a las mujeres de las zonas rurales situadas en las regiones de intervención del UNICEF. A partir de 1997, el programa empezó a expandirse por todo el país.

Aunque inicialmente estaba previsto que durara cuatro meses, en 2002 se amplió para incluir otros temas pertinentes tales como la matriculación de las niñas en el sistema educativo, las prácticas tradicionales nocivas y la delincuencia juvenil. Se revisó su contenido en ambas lenguas nacionales y se tradujo a otras tres: fulfuldé, kanuri y tuareg, pudiéndose así llegar a las mujeres de todas las zonas rurales.

Finalidad y objetivos

Los objetivos del programa son los siguientes:

  • Contribuir a la mejora de las tasas de alfabetización de las mujeres creando para ello centros específicos para mujeres;
  • Promover el bienestar de las mujeres y de sus hijos mediante la capacitación y la alfabetización explorando para ello temas que abordan sus preocupaciones;
  • Organizar grupos de mujeres para animar a estas a que asistan a centros de alfabetización con mayor regularidad y para que comprendan la importancia de participar en centros de educación permanente.
  • Promover el aprendizaje de técnicas sencillas y habilidades generadoras de ingresos (costura, punto, horticultura y artes culinarias) para que las mujeres puedan realizar actividades generadoras de ingresos; y
  • Conceder microcréditos a las mujeres para ayudarles a realizar actividades generadoras de ingresos.

Ejecución del programa

Enfoque y metodología didácticos y de aprendizaje

El programa aplica un enfoque constructivista social que sitúa a la educanda en el centro del proceso de aprendizaje. El facilitador actúa como guía, ayudando a las participantes a desarrollar competencias para la vida y a orientar su aprendizaje.


Contenido del programa

Se realiza un análisis preliminar de las necesidades de las educandas teniendo en cuenta su situación en la vida real. Este análisis documenta el diseño del material didáctico y el contenido educativo desarrollados en torno a la educanda, que incluyen habilidades básicas de alfabetización y aritmética y competencias para la vida relacionadas con el desarrollo económico y sociocultural de mujeres jóvenes y adultas en edad de procrear.

Algunos de los temas principales incluidos en el programa son:

  • Alfabetización y desarrollo (se debaten cuestiones de desarrollo en grupos)
  • Salud reproductiva (embarazo, revisiones médicas prenatales, planificación familiar, nutrición de los recién nacidos, mujeres embarazadas y madres lactantes, y destete);
  • Salud y enfermedades: salud bucodental, malnutrición, enfermedades transmisibles (sarampión, cólera, meningitis y tuberculosis), enfermedades comunes (malaria, diarrea, enfriamientos e infecciones respiratorias, y bocio), enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión y anemia drepanocítica), tétano y VIH/SIDA e ITS;
  • Prácticas tradicionales nocivas, matrimonio precoz y forzado;
  • Delincuencia juvenil;
  • Derechos del niño, matriculación de las niñas en la educación;
  • Accidentes domésticos;
  • Documentación de estado civil;
  • Actividades prácticas y productivas (por ejemplo, costura, bordado, punto y artes culinarias), participación en la comunidad y gestión de actividades generadoras de ingresos;
  • Agricultura y cría de animales, incluida la avicultura;
  • Oficios manuales; y
  • Educación medioambiental.

Una educanda que asistió a un taller de costura.

El material se basa en contenido relacionado con los temas anteriores, seleccionados tras un análisis de las necesidades de las educandas. El curso dura 12 meses y se organiza en lecciones de 3 horas celebradas 5 días a la semana. Como las participantes desempeñan labores agrícolas, los cursos se distribuyen a lo largo de dos años, con una duración de seis meses cada año.

Los materiales incluyen una guía didáctica para los facilitadores, dos libros de texto para las educandas, libros de lectura para las educandas recién alfabetizadas, carteles, rotafolios y ábacos. La guía del facilitador está pensada para ayudar en la preparación de las actividades de enseñanza y aprendizaje y contiene una lista de los diversos temas y pasos a seguir para aplicar el plan de estudios en materias tales como idiomas, matemáticas y entorno social. También existe material sobre actividades prácticas tales como tejer, coser, bordar y artes culinarias. Las tecnologías de la información y las comunicaciones se están introduciendo en la enseñanza mediante el uso de calculadoras y teléfonos móviles que se han convertido en un soporte práctico para las explicaciones de las operaciones matemáticas.

Para las actividades de enseñanza y aprendizaje, las mujeres se organizan en grupos por edades. Los miembros de los comités de las asociaciones de mujeres participantes reciben capacitación en materia de gestión y se ofrece a todos los grupos ayuda financiera para ayudarles a emprender actividades generadoras de ingresos utilizando las habilidades prácticas y productivas que han adquirido (costura, bordado y punto) y otras actividades lucrativas. La participación de todas las mujeres de la asociación en el programa de educación de adultos es obligatoria y está financiada por el Gobierno y sus colaboradores.

Selección y formación de facilitadores

La contratación de los facilitadores suele ser a tiempo parcial y con una remuneración que, por término medio, es de 50 000 francos CFA al mes (105 dólares). Los facilitadores son antiguos estudiantes o adultos recién alfabetizados que deben aprobar un examen en el que se evalúa si cumplen o no los criterios de selección y poseen un nivel educativo adecuado. Los facilitadores reciben una capacitación inicial de un mes de duración y un curso de perfeccionamiento al año. La capacitación la imparten las unidades técnicas descentralizadas de la autoridad en materia de alfabetización, más concretamente el Instituto de Capacitación de Docentes para la Alfabetización y la Educación no Formal, que imparte capacitación inicial para los trabajadores del campo de la alfabetización.

Inscripción de las educandas

Además de a mujeres de mayor edad, el programa también está dirigido a mujeres jóvenes mayores de 15 años y personas de algunos grupos étnicos. El número de participantes varía a medida que se van inaugurando centros por todo el país. Cada uno de ellos tiene una media de 50 participantes divididas en grupos de 25 personas (uno de mujeres adultas y otro de mujeres jóvenes mayores de 15 años) con diferentes horarios durante la jornada. Un grupo tiene las clases por la mañana y el otro por la tarde, con el mismo facilitador.

Evaluación de los resultados del aprendizaje

Las educandas de los centros son evaluadas por los facilitadores en tres momentos durante su capacitación. Se evalúa su progreso en cada una de las tres materias: idiomas, matemáticas y entorno social. Realizan pruebas de evaluación de conocimientos al comienzo de los cursos, a la mitad y al final de los mismos. Al final de cada curso, la Dirección General de Alfabetización y Educación No Formal (DGAENF) realiza una evaluación final con el respaldo de sus unidades descentralizadas. Al final de cada año se realiza una evaluación general anual de las educandas de todos los programas.

Seguimiento y evaluación

Las unidades técnicas centrales y descentralizadas de la DGAENF realizan un seguimiento de las actividades del programa. Las inspecciones municipales y departamentales evalúan la calidad cuatro veces durante el programa semestral. Se han constituido comités de alfabetización en las aldeas para hacer un seguimiento de los centros de alfabetización. Las unidades regionales realizan una o dos inspecciones y el departamento central colabora con el organismo o el proyecto de apoyo para realizar una inspección general durante la ejecución del programa. En relación con el Proyecto Educativo del Fondo Africano de Desarrollo (FAD), se realizan dos inspecciones conjuntas durante cada campaña y se elabora un informe de clausura al final de cada fase del proyecto.

Impacto y desafíos

Impacto y logros

En vista de las elevadas cifras de matriculación de mujeres en el programa de alfabetización madre-hijo en 1997, la Dirección de Alfabetización y Educación de Adultos (DAFA) desplegó el programa por otras regionales. Además, el Gobierno pidió ayuda en la ejecución a socios internacionales como el UNICEF y la UNESCO. El UNICEF brindó asistencia entre 1987 y 2003 y la UNESCO de 1995 a 1999. Cuando se reestructuró la DAFA en 2003, la Oficina de Alfabetización de Mujeres fue sustituida por la Dirección de Programas de Alfabetización y Educación de Adultos (DPAFA). La unidad de la DPAFA y la educación de las mujeres y las niñas siguieron recibiendo financiación del Estado y del proyecto educativo del FAD.

En vista de los excelentes resultados obtenidos tras la ejecución inicial del programa, el Gobierno lo introdujo a escala nacional y lo incluyó en el plan anual de trabajo de la DPAFA. Desde entonces se han adoptado diversas medidas, como se recoge en el documento de política educativa del Gobierno correspondiente al período de 2013 a 2020, con el fin de consolidar los logros y seguir expandiendo el programa mediante la creación de nuevos grupos. Hasta el momento, han participado en el programa de alfabetización 56 960 personas desde su puesta en marcha en 1987.

Tejido de alfombras, una actividad generadora de ingresos de una de las educandas de Hamdallaye.

Desde la introducción inicial del programa, se han abierto 1 284 centros en las 8 regiones del país y el número sigue aumentando año tras año. Las mujeres jóvenes y adultas que asisten a los centros se han organizado en grupos de mujeres. En total se han creado 811 grupos y todas las mujeres pertenecientes a los grupos nominadas a los comités de dirección (presidenta, tesorera y secretaria) han recibido capacitación en materia de gestión y actividades relacionadas con la asociación. Se han facilitado documentos a los grupos de mujeres en los que se explica cómo obtener autorización y los estatutos de trabajo para la dirección, así como el desempeño de actividades generadoras de ingresos tales como engorde de animales, actividades comerciales a pequeña escala, extracción de aceite de cacahuete, producción de aceite de neem, producción de jabón, horticultura, gestión de bancos de cereales y venta de diversos cereales.

Estos logros son fruto de las medidas adoptadas en los siguientes frentes:

  • Campañas anuales, celebradas desde la puesta en marcha del programa, de sensibilización comunitaria con respecto a la alfabetización de las mujeres y la matriculación de las niñas en la educación;
  • La contratación y la capacitación de 1 284 facilitadores junto con medidas de supervisión durante los 12 meses de duración del programa; y
  • La capacitación de 2 483 mujeres pertenecientes a los comités de dirección de los grupos para que participen en la comunidad y en la gestión de las actividades generadoras de ingresos.

Los grupos ya son independientes y sostenibles y las actividades de alfabetización y generación de ingresos siguen desarrollándose en los centros de educación permanente de las aldeas donde se han construido. En las zonas que carecen de centros de educación permanente, las mujeres participan en actividades generadoras de ingresos individual o colectivamente, y se celebran reuniones y se imparten lecciones de alfabetización en instalaciones construidas por las mujeres.

El número de participantes se ha incrementado con rapidez desde 1987. Durante la campaña de 2012-2013 se inauguraron 132 centros para capacitar a 3 960 mujeres jóvenes y adultas y el número sigue creciendo. La campaña de 2013-2014 se matricularon 5 460 educandas en 182 centros. El éxito del programa ha sido tal que el Gobierno ha adoptado políticas para propiciar la expansión de los centros en todo el territorio.

Desafíos del programa

Las principales limitaciones encontradas durante la ejecución del Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres fueron:

  • El incumplimiento de algunas mujeres pertenecientes a los grupos de mujeres de los plazos de reembolso de los préstamos;
  • La admisión en los grupos de mujeres sin capacitación y que no comprendían plenamente la dinámica del grupo;
  • Dificultades a la hora de organizar a las mujeres en grupos; y
  • Problemas externos que pueden dificultar las actividades planificadas por las mujeres (por ejemplo, la cría de pequeños rumiantes es difícil cuando la pluviosidad es escasa y no hay suficiente forraje para los animales).

La mayor parte de estos problemas se deben a un seguimiento y una evaluación inadecuados. A raíz de ello, ahora se realiza un seguimiento de los grupos durante un mínimo de dos años a partir de su formación. El programa también tuvo que hacer frente a la expropiación de los centros de aprendizaje a lo largo de toda la vida de las mujeres por parte de dirigentes tradicionales y administrativos que deseaban utilizarlos para otros fines. Las unidades descentralizadas del Ministerio Nacional de Educación, Alfabetización y Promoción de las Lenguas Nacionales están adoptando medidas para resolver este problema y la presidenta de los grupos de mujeres ha remitido una carta al Ministerio de Asuntos Interiores exigiendo que los ocupantes abandonen los centros.

Lecciones extraídas

La separación de las clases en dos grupos, uno de mujeres adultas y otro de mujeres jóvenes mayores de 15 años, ayuda a que a las mujeres jóvenes les resulte más fácil abrirse y hablar de cosas de las que normalmente no hablarían en presencia de adultos. Tiene en cuenta las presiones sociales específicas que hacen que las mujeres jóvenes se sientan incómodas en presencia de adultos.

Una participante vendiendo tortas y buñuelos

La motivación también puede suponer un desafío, pero la implantación de los centros de aprendizaje a lo largo de toda la vida ha ayudado a impulsar la motivación de las mujeres y su interés por la enseñanza y el aprendizaje de la alfabetización en sus aldeas. Al capacitar a las mujeres para hacerse cargo de los grupos y las actividades generadoras de ingresos derivadas de los mismos, el programa ha ayudado a superar el desafío de integrar a las mujeres pertenecientes a los grupos y que se adapten a la dinámica de estos. La construcción de instalaciones específicas para impulsar la sostenibilidad a largo plazo de estas actividades ha sido un verdadero éxito porque permite que las mujeres sigan organizándose y realizando actividades generadoras de ingresos, con la consiguiente mejora de sus condiciones de vida.

Sostenibilidad

Una característica que distingue a este programa es el hecho de que las participantes contribuyen, desde el primer momento, al desarrollo de los mecanismos que garantizan la sostenibilidad del programa. Todas las mujeres pertenecientes de los grupos de mujeres pagan una aportación mensual de entre 500 francos CFA y 1 000 francos CFA (entre 1,05 dólares y 2,10 dólares), en función de su capacidad económica, destinada a las actividades generadoras de ingresos que ayudan a dar respuesta a las necesidades de la comunidad.
Las mujeres se han valido de estas aportaciones para obtener apoyo financiero del UNICEF, la UNESCO y el Proyecto Educativo del FAD y otros asociados. Así, han creado un fondo que puede utilizarse para la financiación de diversas operaciones y para conceder préstamos a mujeres pertenecientes a los grupos destinados a actividades generadoras de ingresos. No obstante, asegurar lo fondos y establecer el seguimiento necesario para garantizar el empoderamiento de las mujeres sigue siendo un desafío para el programa.

La construcción de centros de educación permanente ha permitido que estos grupos sean independientes y sostenibles, y que se establezcan en sus propias instalaciones adaptadas.

Este programa, que se puso en marcha a escala local, se ha extendido y desplegado por todo el país. También ha servido de inspiración a varios asociados, por ejemplo, CARE International, a través de Mata Masu Dubara, una organización no gubernamental nacional, y el Programa Mundial de Alimentos.

Fuentes

Contacto

Hatchabi Kouriram

Literacy Programme Director of the Directorate-General for Literacy and Non-Formal Education (Ministry of National Education)
Níger
Correo electrónico: hatchabi (at) gmail.com

For citation please use

U. Hanemann (Ed.). Last update: 16 Marzo 2018. Programa de Alfabetización Funcional de Mujeres, Niger. UNESCO Institute for Lifelong Learning. (Accessed on: 27 September 2021, 00:08 CEST)

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