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Entrevista: La educación de adultos y el aprendizaje a lo largo de toda la vida pueden ser medios importantes para reducir las desigualdades en Brasil

10 Diciembre 2020

La Sra. Cláudia Costin, directora del Centro de Excelencia e Innovación de Políticas Educativas de Brasil, se incorporó al Consejo Directivo del Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida (UIL) en noviembre de 2020. Lea a continuación nuestra entrevista con ella y conozca los desafíos que afronta Brasil para que el aprendizaje a lo largo de toda la vida en el país sea una realidad, y descubra el apoyo que puede ofrecer el UIL.

¿Cuál es el estado de la educación a lo largo de toda la vida en Brasil?

Desafortunadamente, todavía tenemos 11 millones de adultos analfabetos, lo que representa el 6,6% de las personas de 15 años o más. La mayoría de los adultos que no saben leer ni escribir viven en el noreste del país, son afrobrasileños y tienen más de 60 años.

Esto se debe a que Brasil se demoró en garantizar el acceso a la educación primaria y al primer ciclo de enseñanza secundaria para todos los ciudadanos. Por lo tanto, las personas de edad avanzada no se han beneficiado de este nuevo esfuerzo por aumentar la escolarización. Sin embargo, a pesar de esos esfuerzos, seguimos luchando contra el analfabetismo funcional. Lamentablemente, el 30% de los brasileños de 15 a 64 años de edad son incapaces de comprender e interpretar un texto breve. 

La mayoría de los esfuerzos realizados en Brasil para promover la educación de adultos en el país se articulan en el sistema de educación formal a través del Programa de Educación de Jóvenes y Adultos (PEJA), ofrecido por los municipios y los estados en colegios normales a través de docentes cualificados, normalmente por la tarde. Esta iniciativa oficial abarca no solamente la alfabetización, sino también la educación primaria y secundaria. Algunas organizaciones filantrópicas y comunitarias también imparten clases para adultos, mediante financiación del gobierno o de donantes.

Estamos ante una situación desafortunada en la que los jóvenes abandonan la escuela antes de concluir la enseñanza secundaria de primer ciclo o durante la enseñanza secundaria de segundo ciclo. Por lo tanto, los programas que ofrecen una segunda oportunidad son una intervención importante. Recientemente, hemos empezado a vincular estos programas con la enseñanza y la formación técnica y profesional (EFTP).

¿Cuáles son los principales desafíos en la implementación del aprendizaje a lo largo de toda la vida en Brasil?

Muchos de los que abandonaron la escuela en Brasil se sintieron frustrados a causa de la experiencia y todavía están resentidos por el trato que recibieron. Hacer que retomen la educación cuando se enfrentan a diferentes retos relacionados con el trabajo, el hogar y las responsabilidades del cuidado de los niños no es fácil y exige enfoques flexibles.

Además, la educación de adultos no es una prioridad para el gobierno debido al «bono» demográfico de Brasil; hay una alta proporción de personas en edad de trabajar en la población en comparación con la población dependiente. Debido a la escasez de recursos, los ministros prefieren centrar sus acciones en garantizar que todos los niños y adolescentes tengan acceso a la escuela.

Las empresas de algunos sectores, como la construcción, han establecido programas de alfabetización de adultos, pero la crisis provocada por la pandemia del COVID-19 ha supuesto la supresión de muchos de estos programas.

El principal desafío sigue siendo retener a los alumnos adultos en sus cursos y asegurar su finalización. Aunque se han establecido algunos esfuerzos relacionados con el transporte gratuito a las escuelas y las comidas para los estudiantes adultos, muchos siguen abandonando los estudios antes de terminar sus cursos.

¿Cómo puede el UIL ayudar a afrontar estos retos?

El UIL podría prestar apoyo a estas iniciativas mediante asistencia técnica y orientación sobre cómo avanzar desde nuestra posición como país –y región–, ya que Brasil tiene cierta influencia con respecto a lo que ocurre en América Latina.

Existe una percepción cada vez mayor sobre el hecho de que la 4ª Revolución Industrial exigirá a la fuerza laboral competencias diferentes y más sofisticadas, y podría excluir a muchos de las oportunidades de trabajo e incluso de la ciudadanía, aumentando así la desigualdad, que ya es enorme en el país. La educación de adultos y el aprendizaje a lo largo de toda la vida pueden ser medios importantes para revertir esta terrible tendencia.