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Promover políticas y prácticas eficaces de educación penitenciaria

Hoy en día, unos 11 millones de personas se encuentran en instituciones penales de todo el mundo, lo que equivale a una tasa media de encarcelamiento de 144 presos por cada 100.000 personas de la población mundial. Estas cifras no dejan de crecer. Con frecuencia, las prisiones están superpobladas, y muchos sistemas penitenciarios de todo el mundo se encuentran en una situación de crisis, incapaces de prestar servicios, como la educación, de acuerdo con las normas internacionales. Sin embargo, la educación es un derecho humano fundamental y como tal no debe negarse a los reclusos.

El derecho a la educación, recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que constituye el núcleo de la misión de la UNESCO, implica el derecho al aprendizaje a lo largo de toda la vida. En el contexto penitenciario, este derecho incluye la garantía de que los presos tengan un acceso continuo a una educación de calidad, desde el primer día de su encarcelamiento hasta el día de su liberación y posteriormente.

El Instituto de la UNESCO para el Aprendizaje a lo Largo de Toda la Vida (UIL) se esfuerza para mejorar las políticas y prácticas educativas existentes en las prisiones, destinadas a apoyar la rehabilitación y la reinserción de los reclusos en la sociedad y contribuir así a que el derecho a la educación sea una realidad para todos.

En colaboración con la Cátedra UNESCO de Investigación Aplicada para la Educación en las Prisiones y otros socios, el UIL lleva a cabo una investigación exhaustiva sobre las políticas y prácticas actuales en el ámbito de la educación penitenciaria. El objetivo de esta investigación es triple: examinar cómo progresan estas políticas y prácticas a nivel mundial; elaborar recomendaciones y directrices para los responsables de la formulación de políticas y los profesionales con el fin de mejorar la oferta de aprendizaje y educación de adultos de calidad en las prisiones; y apoyar la práctica de la educación en las prisiones mediante la mejora de las políticas, los conceptos y las lecciones aprendidas.

La investigación del UIL aborda cuestiones clave como:

  • ¿Qué se sabe sobre la calidad de los programas de educación penitenciaria en los países seleccionados y las limitaciones a las que se enfrentan, por ejemplo, la escasez de recursos?
  • ¿Qué factores son críticos para promover el aprendizaje en las prisiones teniendo en cuenta el contexto cultural y nacional específico?
  • ¿Qué implicaciones tienen los resultados de las investigaciones existentes para las políticas y las prácticas en el sistema educativo? ¿Qué formación, asistencia técnica y/u otros recursos son necesarios para continuar desarrollando la educación penitenciaria?
  • ¿Qué otras investigaciones son necesarias para mejorar la educación en las prisiones?